martes, 4 de enero de 2011

LA TRANSFOBIA, UN MONSTRUO DE MÚLTIPLES CABEZAS

Muchas veces cuando se habla de TRANSFOBIA (odio/rechazo a las personas transexuales), al igual que al hablar de machismo y violencia de género, o de homofobia o de racismo, la gente piensa únicamente en las manifestaciones más graves y extremas de ésta (asesinatos y agresiones físicas), y se "escandaliza" cuando se califican de transfobia ciertas actitudes, acciones, sentimientos, pensamientos... que no llegan a ese nivel; parece casi como si "si no hay sangre no hay transfobia". Pero hay que tener en cuenta que la transfobia no son solamente esos casos más graves (asesinatos y palizas), ni únicamente los casos de discriminación laboral o acoso escolar... va mucho más allá, y la conforman toda una serie de prejuicios, actitudes, sentimientos, actuaciones... firmemente anclados y enraizados en esta sociedad heteropatriarcal.

De todas formas, quiero dejar claro que en ningún momento afirmo que TODAS esas manifestaciones de transfobia sean actos conscientes, que su finalidad sea agredirnos (aunque eso es lo que se hace, agredirnos, aunque sea de forma involuntaria e inconsciente). Pero eso no quita para que se denuncie claramente toda esa serie de prejuicios, actitudes, sentimientos, actuaciones... como lo que son: TRANSFOBIA (sea voluntaria o involuntaria).

La transfobia, al igual que la homofobia y el machismo, está presente en nuestra sociedad heteropatriarcal a todos los niveles, es estructural, y nos afecta y mancha a todas/os, en mayor o menor grado... es como el "chapapote", que contamina e impregna todo lo que toca, y cuesta enorme trabajo quitarlo, y aún así sigue dejando marca. La mayor parte de la población (aquí y ahora, al menos), no toma parte en agresiones físicas y asesinatos transfóbicos, afortunadamente... pero eso no significa que esté libre de transfobia, en cualquiera de sus tres formas (siguiendo la clasificación de José Ignacio Pichardo de las homofobias):
Hacer comentarios despectivos o chistes sobre personas transexuales, no contratar a una persona transexual por el hecho de serlo, quedársela mirando de forma descarada, señalarla con el dedo, apartarse de ella, intentar que tus hijas/os no la vean o ponerla como un ejemplo a evitar, oponerse a que se tomen medidas de discriminación positiva (imprescindibles para asegurar la igualdad real frente al resto de ciudadanas/os), decir que somos del sexo que tienen nuestros cromosomas o genitales o que somos de un "tercer sexo" (o lo que sea pero negándonos pertenecer al sexo del que nos sentimos), tratarnos con el género gramatical opuesto a nuestro sexo sentido, tratarnos con el nombre que teníamos antes de nuestra transición (sea el legal o no)... son casos claros de TRANSFOBIA CONDUCTUAL; aunque no lleguen al extremo de agredirnos físicamente (que sería el caso extremo de este tipo), no por ello dejan de ser transfobia.

Sentir rechazo, molestia, disgusto, miedo, nerviosismo... al estar con una persona transexual (se le note en el grado que se le note su condición de transexual), o al verla, o al hablar de ella... es otro claro ejemplo de transfobia, TRANSFOBIA AFECTIVA en este caso (cuyo caso extremo sería el sentir odio). No es necesario que se manifieste en actuaciones; y quizás si a nivel cognitivo se ha superado, se consigan controlar estas emociones... pero no por ello dejan de ser un reflejo de la transfobia, una muestra más de esa transfobia que impregna la sociedad.

Pensar que las personas transexuales somos inferiores al resto de la población, que hacemos nuestra transición y nuestra vida por capricho; pensar que somos enfermas/os, transtornadas/os, viciosas/os, pecadoras/es, bichos raros; pensar que las mujeres transexuales no somos mujeres o que los hombres transexuales no son hombres, sino que somos un "tercer sexo" (o cuarto o quinto...); pensar que no somos mujeres por no tener el "label" biológico de unos cromosomas XX ni de una vulva entre las piernas ni unos ovarios y un útero, o pensar que no se es hombre por no tener los credenciales de unos cromosomas XY ni un pene y unos testículos entre las piernas; pensar que únicamente si se realiza la CRS se pasa a ser mujer u hombre, que antes no se era; pensar que hay que apartarnos, que somos un mal ejemplo, que no hay que asegurarnos los mismos derechos que el resto de ciudadanas/os... todos estos prejuicios no son otra cosa que claros ejemplos de TRANSFOBIA COGNITIVA (cuyo caso extremo sería el pensar que somos una escoria que hay que eliminar de nuestras calles -y de la faz del mundo-, y aunque estos otros ejemplos no lleguen a esos extremos, no por ello dejan de ser transfobia).

Es muy importante ser conscientes de que todos los ejemplos comentados (y más) son parte de la transfobia, no solo el odio, el acoso, las palizas y los asesinatos. Es fundamental entenderlo, por un lado, para poder hacer frente a estas formas más graves, ya que estas no surgen de la nada, sino que es una sociedad imbuida en TODAS las formas de transfobia la que forma el caldo de cultivo para esas agresiones mas graves; y por otro lado, porque esas otras formas de "transfobia light" son también agresiones, pequeñas agresiones pero constantes, una "guerra de baja intensidad" que nos ataca constantemente, y mina nuestra autoconfianza y la propia imagen que tenemos de nosotras/os mismas/os, que lleva a que nos auto-neguemos nuestra identidad, que intentemos ocultar y reprimir lo más profundo de nuestro ser, que nos creamos que no somos ni podremos ser nunca esa mujer o ese hombre que nos sentimos, que creamos que es imposible ser nosotras/os mismas/os y caigamos en la depresión o incluso lleguemos al suicidio, que tengamos miedo y no nos atrevamos a iniciar la tan ansiada y necesaria transición... y, al margen de todas las consecuencias directas en nuestro interior, también afectan a nuestro entorno, haciendo que las personas que realmente nos quieren sufran por nosotras/os, que personas que pensábamos que nos querían nos abandonen y se alejen como si fuéramos apestadas/os o que no nos respeten y nos agredan con su trato diario (trato en el género opuesto a nuestro sexo sentido, o con el nombre anterior a la transición) o intenten sabotear nuestra transición o nos la impidan hacer...

Así como el racismo no son solo los linchamientos del Ku Klux Klan o la exterminación masiva de judíos y gitanos en la Alemania nazi, sino toda acción, sentimiento o creencia que sitúa unas razas por encima y otras por debajo; o como el machismo y la violencia de género no son únicamente los casos de asesinatos de mujeres a manos de sus (ex)parejas o las violaciones, sino que también lo son todas las actitudes, sentimientos y acciones que justifican y perpetúan la situación de sometimiento e inferioridad de las mujeres... igual pasa con la transfobia.

Y si queremos acabar con estos cánceres de la sociedad como son la transfobia, la homofobia, el machismo, el racismo... es necesario comprenderlos y contemplarlos en su globalidad, y combatirlos y atajarlos desde su raíz. No hacerlo así es como tratar únicamente los síntomas de la enfermedad (asesinatos, agresiones físicas, violaciones...) sin intentar siquiera tratar la enfermedad en sí (la transfobia, la homofobia, el machismo, el racismo... estructurales de esta sociedad).

Ainara Ruiz (integrante de Errespetuz -Asociación vasca Para la Defensa e Integración de las Personas Transexuales-)

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